Jesús, Hijo de Dios, en quien habita la plenitud de la divinidad,
que llamas a todos los bautizados a “remar mar adentro”, recorriendo el camino
de la santidad, suscita en el corazón de los jóvenes el anhelo de ser en el
mundo de hoy testigos del poder de tu amor.Llénalos con tu Espíritu de fortaleza y de prudencia para que lleguen a
descubrir su auténtico ser y su verdadera vocación.
Salvador de los hombres, enviado por el Padre para revelar
el amor misericordioso, concede a tu Iglesia el regalo de jóvenes dispuestos a
remar mar adentro, siendo entre sus hermanos manifestación de tu presencia que
renueva y salva.
Virgen Santísima, Madre del Redentor, guía segura en el
camino hacia Dios y el prójimo, que guardaste sus palabras en lo profundo de tu
corazón, protege con tu maternal intercesión a las familias y a las comunidades
cristianas, para que ayuden a los adolescentes y a los jóvenes a responder
generosamente a la llamada del Señor.Amén.
Juan Pablo II. Oración
de la XLII Jornada de oración por las vocaciones.
Oh Cristo Jesús, te reconozco por Rey universal. Todo cuanto
existe ha sido creado por ti.Cristo
Rey, ejerce sobre mí todos tus derechos.Renuevo las promesas de mi bautismo y confirmación, renunciando a
Satanás, a sus seducciones y a sus obras, y prometo vivir como buen
cristiano.Muy en particular, me
comprometo a hacer triunfar, según mis medios, los derechos de Dios y de tu
Santa Iglesia.
Cristo Rey, te ofrezco mis pobres acciones para lograr que
todos los corazones reconozcan y vivan tu mensaje de paz, de justicia y de
amor.
Padre,me pongo en tus manos,
haz de mí lo que quieras:
sea lo que sea, te doy las gracias.
Estoy dispuesto a todo,
lo acepto todo, con tal que tu voluntad
se cumpla en mí y en todas tus criaturas.
No deseo nada más, Padre.
Te confío mi alma,
te la doy con todo el amor de que soy capaz,
porque te amo y necesito darme,
ponerme en tus manos sin medida,
con una infinita confianza,
porque tú eres mi Padre.
______
Charles de Foucauld (1858-1916) fue beatificado en Roma el día 13 de noviembre
de 2005. Durante su vida evangelizó el norte de África y, en particular, a los
tuaregs, llegando a traducir los Evangelios al idioma de dicho pueblo nómada.
De su carisma han surgido diez congregaciones religiosas y ocho asociaciones de
vida espiritual.http://oracato.blogspot.com/
…
6.A JESÚS SOLITARIO
|¡Oh Divino Jesús! que durante la noche estás solitario en
tantos tabernáculos del mundo, sin que ninguna de tus creaturas vaya a
visitarte…, te ofrezco mi pobre corazón, deseando que sus latidos sean todos de
amor y adoración a ti. Tú, Señor, estás siempre en vela, bajo las especies
Sacramentales.Tu amor misericordioso
nunca duerme ni se cansa de velar por nosotros.
¡Oh Jesús solitario!, haz mi corazón como lámpara encendida; que arda siempre
en amor por ti. Vela,¡oh centinela
Divino!,vela por todo el mundo, por los
sacerdotes, por las almas consagradas, las extraviadas, por los enfermos, cuyas
noches interminables necesitan de tu fortaleza y tu consuelo, por los
moribundos… y por todos nosotros para que te sirvamos cada día mejor, y que no
nos alejemos de Ti, de tu Sagrario... donde vives en la soledad y el silencio
de la noche.
Sea siempre bendito, alabado, y amado, el Corazón Sagrado de Jesús
sacramentado.Amén.
…
7.SEÑOR, AYÚDAME A
ENCONTRARTE
Señor, ayúdame a encontrarte.
Dame ese instinto delicado, que me lleve a amar las cosas
santamente, y me permita llegar a comprenderlas, y aceptar sus suaves y
eficaces lecciones…
Verbo de Dios padre, que quisiste hacerte hombre:me asemejaré a ti cuanto más en mí el
hombre se perfeccione, cuanto más en mí el hombre se divinice.
A la manera de los cristianos, me gustaría, Señor, hacer
contigo una oración a través de las cosas de este mundo tuyo. Sé que en ellas
te encontraré, porque si es difícil saber dónde estás, es imposible saber dónde
no estás.
Tomada de “Libro de mis Oraciones”, Ediciones Paulinas,
México, 150ava edición, México. (p.14)
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Charles de Foucauld (1858-1916) fue beatificado en Roma el
día 13 de noviembre de 2005.http://oracato.blogspot.com/
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8.DEL ESTUDIANTE
Oración de Santo Tomás de Aquino para antes del estudio
Creador inefable, que de los tesoros de tu sabiduría formaste tres jerarquías
de ángeles y con maravilloso orden las colocaste sobre el cielo empíreo, y
distribuiste las partes del universo con suma elegancia.
Tú que eres la verdadera fuente de luz y sabiduría, y el soberano principio,
dígnate infundir sobre las tinieblas de mi entendimiento un rayo de tu
claridad, apartando de mí la doble oscuridad en que he nacido: el pecado y la
ignorancia.
Tú, que haces elocuentes las lenguas de los niños, instruye mi lengua e infunde
en mis labios la gracia de tu bendición:
Dame agudeza para entender, capacidad para retener, método y
facilidad para aprender, sutileza para interpretar, y gracia copiosa para
hablar. Dame acierto al empezar, dirección al progresar y perfección al acabar.
Padre santo, que por tu Verbo, imagen de tu gloria, has
creado el universo de una manera admirable, y de una manera más admirable has
hecho de Cristo cabeza de la Iglesia, haz que, finalmente, por su sangre, sean
reconciliados contigo todos los seres del Cielo y de la Tierra.
Cristo Jesús, imagen visible del Dios invisible, y camino,
verdad y vida para el hombre que tiene sed de Dios, concédenos vivir en la
contemplación de tu gloria, y haz que, como miembros de tu Cuerpo,
contribuyamos a reconciliar todas las cosas con Dios, tu Padre.
Espíritu Santo, que eres Dios, llena los corazones de tus
fieles y enciende en ellos el fuego de tu Amor.Amén.
Señor, la humanidad que Tú salvaste ha convertido muchos
arados en espadas y las amenazas y los gritos del miedo parecen acallar las
canciones de la vida.
Tú que prometiste quedarte con nosotros todos los días,
escucha hoy el clamor de esta juventud y se Tú para nuestra generación el
maestro y pastor que conduce a la paz.
Mientras más absurdo se manifiesta el proyecto de la nueva
Torre de Babel que las ideologías proponen y más angustiosos son los
pronósticos de los que han construido sobre arena, nosotros nos volvemos a Ti
con una decisión más firme.
Sube, Señor, nuevamente a la montaña, nosotros vamos contigo
a escucharte proclamar para nuestra generación el código de la felicidad
verdadera.
Gracias Señor te doy
y alabo tu gran poder
que con el alma en el cuerpo
me has dejado amanecer.
Confío, Señor, también
en que me has de mantener
en gracia y servicio tuyo
y sin llegarte a ofender.
Los pasos que yo anduviera
en tu compañía quiero estar
y cuando frágil cayera
me ayudes a levantar.
Levantar también mi pensamiento
a tu dulce contemplación
no porque lo merezca
si no por tu santa pasión.
Que el Señor que me redimió
hable y responda por mí
y aleje los enemigos
que vinieran contra mí.
Amén
17. ALMA DE CRISTO (San Ignacio de Loyola)
Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh, buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti.
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos.
Amén.
18. AL ESPÍRITU SANTO (Fragmento)
Dame, Señor, este amor, que deseo tener y no tengo. Os lo
pido por quien sois, Dios infinito en bondades. Dame también tu gracia y tu luz
divina para con ella conocerte a Ti y conocerme a mí, y conociéndome Te sirva y Te ame hasta el
último instante de mi vida y continúe después amándote por los siglos sin
fin.Amén.
Salir de casa de Caifás, arrastrado ante Pilato y Herodes,
ridiculizado, golpeado y escupido; su espalda rota por los azotes, su cabeza
coronada de espinas… Jesús, que en el último día juzgará al mundo, es Él mismo
condenado por jueces injustos al tormento y a una muerte abyecta.
Jesús es condenado a muerte. Su sentencia está firmada; y
¿quién la ha firmado más que yo, cada vez que caigo en el pecado? Caí, perdí la
gracia que me habías dado en el bautismo. Mis pecados mortales fueron vuestra
sentencia de muerte, oh Señor. El inocente sufrió por los culpables. Esos
pecados míos fueron las voces que gritaron “¡crucifícale!”.
Ese afecto, ese gusto del corazón con que los cometí fueron
el asentimiento que Pilato dio a la multitud vociferante. Y la dureza de
corazón que vino luego, mi disgusto, mi inquietud, mi orgullosa impaciencia, mi
terca insistencia en ofenderte, el amor al pecado que se apoderó de mí, ¿qué
eran si no los golpes y blasfemias con que los soldados y la plebe te
recibieron? ¿No ejecutaron estos sentimientos míos, rebeldes e impetuosos, la
sentencia que Pilato había pronunciado?
21. VIA CRUCIS, de San Josemaría Escrivá de Balaguer
Señor mío y Dios mío, bajo la mirada amorosa de nuestra
Madre, nos disponemos a acompañarte por el camino de dolor, que fue precio de
nuestro rescate. Queremos sufrir todo lo que Tú sufriste, ofrecerte nuestro
pobre corazón, contrito, porque eres inocente y vas a morir por nosotros, que
somos los únicos culpables. Madre mía, Virgen dolorosa, ayúdame a revivir
aquellas horas amargas que tu Hijo quiso pasar en la tierra, para que nosotros,
hechos de un puñado de lodo, viviésemos al fin in libertatem gloriae filiorum
Dei, en la libertad y gloria de los hijos de Dios.
I Estación. Condenan a muerte a Jesús.
Han pasado ya las diez de la mañana. El proceso está llegando a su fin. No ha
habido pruebas concluyentes. El juez sabe que sus enemigos se lo han entregado
por envidia, e intenta un recurso absurdo: la elección entre Barrabás, un
malhechor acusado de robo con homicidio, y Jesús, que se dice Cristo. El pueblo
elige a Barrabás. Pilatos exclama:
-¿Qué he de hacer, pues, de Jesús? (Mt XXVII,22).
Contestan todos: - Crucifícale!
El juez insiste: -Pero ¿qué mal ha hecho?
Y de nuevo responden a gritos: - Crucifícale!, crucifícale!
Se asusta Pilatos ante el creciente tumulto. Manda entonces traer agua, y se
lava las manos a la vista del pueblo, mientras dice:
-Inocente soy de la sangre de este justo; vosotros veréis (Mt XXVII, 24)
Y después de haber hecho azotar a Jesús, lo entrega para que lo crucifiquen. Se
hace el silencio en aquellas gargantas embravecidas y posesas. Como si Dios
estuviese ya vencido.
Jesús está solo. Quedan lejanos aquellos días en que la palabra del Hombre-Dios
ponía luz y esperanza en los corazones, aquellas largas procesiones de enfermos
que eran curados, los clamores triunfales de Jerusalén cuando llegó el Señor
montado en un manso pollino. Si los hombres hubieran querido dar otro curso al
amor de Dios! Si tú y yo hubiésemos conocido el día del Señor!
Lord Jesus Christ, Shepherd of souls, who called the
apostles to be fishers of men, raise up new apostles in your holy Church. Teach them that to serve you is to reign: to
possess you is to possess all things.Kindle in the hearts of our people the fire of zeal for souls.Make them eager to spread your Kingdom upon
earth.Grant them courage to follow you,
who are the Way, the Truth, and the Life; who lives and reigns forever and
ever. Amen.
---
2.JUST A PRAYER
Father, I ask You to bless my friends, relatives and those for
whom I care deeply, who are reading this right now.
Show them a new revelation of your love and power.
Holy Spirit, I ask you to minister to their spirit
at this very moment. Where there is pain, give them
your peace and mercy. Where there is self-doubt,
release a renewed confidence through your grace.
Where there is need, I ask you to fulfill their needs.
Bless their homes, families, finances, their goings
and their comings.
In Jesus ' Precious name. Amen.
...
3.MARIAN PRAYER OF
CARDINAL JOHN HENRY NEWMAN
O Mother of Jesus, and my Mother, let me dwell with you,
cling to you and love you with ever-increasing love.
I promise the honour, love and trust of a child.
Give me a mother's protection, for I need your watchful
care.
You know better than any other the thoughts and desires of
the Sacred Heart.
Keep constantly before my mind the same thoughts, the same
desires,
that my heart may be filled with zeal for the interests of
the Sacred Heart of your Divine Son. Instill in me a love of all that is noble,
that I may no longer be easily turned to selfishness. Help me, dearest Mother,
to acquire the virtues that God wants of me:
To forget myself always, to work solely for him, without
fear of sacrifice.
I shall always rely on your help to be what Jesus wants me
to be.
I am his; I am yours, my good Mother!
Give me each day your holy and maternal blessing until my
last evening on earth, when your Immaculate Heart will present me to the heart
of Jesus in heaven, there to love and bless you and your divine Son for all
eternity.
St. Michael the Archangel, defend us in battle;
be our safeguard against the wickedness and snares of the devil. May God
rebuke him, we humbly pray; and do thou, O prince of the heavenly host, by the
power of God cast into hell Satan and all the evil spirits, who wander through
the world seeking the ruin of souls.